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Memoria del lugar

La historia de Casa de la Judería

La Casa de la Judería se encuentra en el corazón del antiguo barrio judío de Candeleda, uno de los espacios que mejor conserva la huella histórica de la localidad. La presencia de la comunidad judía tuvo especial relevancia durante los siglos XV y XVI, en una época en la que Candeleda fue ganando importancia dentro del Valle del Tiétar.

El edificio está estrechamente vinculado a la historia de aquella antigua judería y, posteriormente, fue sede de la Santa Inquisición durante los siglos XV y XVI. Su ubicación y su arquitectura permiten acercarse a una parte especialmente interesante de la historia de Candeleda y de las comunidades que habitaron sus calles.

La casa conserva elementos característicos de la arquitectura tradicional de la zona, levantada con madera, piedra, adobe y ladrillo. Su estructura entramada, los portones de doble giro, las baldosas de barro o la teja árabe reflejan la forma en la que se construían las viviendas del Valle del Tiétar y de la cercana comarca de La Vera. En cada restauración se ha respetado al máximo esa estética tradicional, sin introducir materiales ajenos a los que ya usaron sus constructores hace siglos.

Estas casas no eran únicamente lugares donde vivir: en ellas se desarrollaba buena parte de la vida familiar y económica. Las plantas inferiores se utilizaban como cuadras, bodegas, corrales o espacios de almacenamiento, mientras que las superiores se destinaban a la vivienda, con apenas dos estancias al mismo nivel.

Con el tiempo la casa fue también un espacio cultural y gastronómico, con exposiciones de pintura, fotografía, escultura y forja y con catas de productos típicos candeledanos. Hoy está adaptada como casa rural (VUT) y mantiene su espíritu original, incorporando solo las comodidades necesarias para disfrutarla. Alojarse en ella es alojarse en una casa con personalidad, donde la naturaleza, la arquitectura tradicional y siglos de historia forman parte de la propia experiencia.